Historia de la bragueta

La bragueta es uno de aquellos inventos que nadie le da importancia, pero que nos facilitan la vida mucho más de lo que parece (sobre todo a los hombres). Pero en su origen no era exactamente tal y como la conocemos hoy, ha sufrido una evolución con el paso del tiempo. En CurioSfera.com nos gustaría explicarte la historia de la bragueta y muchas curiosidades que existen sobre este sistema. ¿Comenzamos?

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La vestimenta masculina antigua y medieval era holgada, por lo que no aprisionaba parte alguna del cuerpo. La única sujeción que algunas pocas prendas tenían era la correa o cinturón. Por lo general, debajo del chitón griego o túnica interior de lino, o del manto de lana o himation ateniense, o de la túnica romana o el sayo medieval, no había nada.

diferentes tipos de braguetaLa peculiar anatomía masculina en su entrepierna quedaba desembarazada de cualquier atadura. Eso fue así hasta el inicio de la moda de las calzas ajustadas. Entonces, la zona comprendida entre el ombligo y las partes pudendas se convirtió en reto y lugar estratégico con el que tuvieron que lidiar los fabricantes de calzas a lo largo de los tiempos.

Lo ajustado de aquellas prendas dificultaba operaciones fisiológicas (ir al baño) y creaba problemas de salud. además de esos problemas higiénicos, la inexistencia del bolsillo en el atuendo medieval originaba otros: dónde llevar las tres o cuatro cosas de uso inmediato, como el pañuelo.

Para salir al encuentro de aquel estado de cosas empezó a usarse a mediados del XV una especie de saquito de tela gruesa forrada, que a modo de bolso quedaba sujeto a la parte superior de la braga mediante botones o herretes; era un receptáculo pequeño alojado en la parte alta de las calzas atacadas o braga, por lo que se le llamó bragueta.

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Aquel bolsillo espacioso podía albergar en su interior dos cosas: las partes pudendas, la masculinidad o cojonada, que ahora se veía libre del resto del atuendo, o admitir asimismo la presencia de algún objeto menudo, como el pañuelo.

Además, aquel adminículo evitaba presiones sobre tan delicada zona y daba fácil acceso a las partes pudendas para que las operaciones fisiológicas menores pudieran realizarse con facilidad.

Al principio, esta parte utilísima de las calzas se utilizó como bolsillo frontal para llevar efectos personales, finalidad que experimentó un desarrollo exagerado, por lo que cada vez se hicieron braguetas de mayor tamaño a fin de dar cabida a un mayor número de cosas. Pero aquella finalidad cayó en desuso porque afeaba la imagen y descomponía la figura, llegando incluso a resultar ridículo dada la estratégica ubicación de la prenda.

Y es que al no existir aún bolsillos en el atuendo masculino se utilizaba esa abertura como receptáculo interior a modo de forro donde guardar objetos de uso personal. Cuentan los observadores de la vida social del momento que algunos presumían de dotación anatómica generosa introduciendo manzanas e incluso zanahorias que colocadas estratégicamente en tales braguetas abolsilladas daban la impresión de atributos masculinos de enjundia.

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quién inventó la bragueta

Eran braguetas de quita y pon, forrada con tela gruesa y gobernadas mediante un cordón que sobresalía un poco por la parte lateral de la cintura. Aunque podía utilizarse como bragueta en su sentido actual, su destino era servir de bolso (ver historia del bolso) y bolsillo; de hecho, en algún momento ambos usos llegaron a coincidir, por lo que a veces, cuando se quería echar mano del pañuelo el usuario se topaba con algo no deseado.

Al decaer su uso como bolsillo, la bragueta se hizo más pequeña. Comenzó a utilizarse como ahora poco después de su invención. La braguette siempre fue una parte saliente o externa del atuendo masculino, que a modo de estuche se incorporaba a las calzas. afectaba, en lenguaje de los sastres de la época, “a esa parte tan sensible que podía, en cuanto a su estado, pasar de la laxitud al amotinamiento”, es decir, no permanecía estable, y era necesario dejar sitio para su posible expansión.

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Armadura con bragueta

El atuendo masculino ya nunca podría prescindir de esa condición y del uso fisiológico que conllevaba. La bragueta era ya imprescindible, y estuvo muy en boga en Alemania y Francia, donde Carlos VIII la utilizó en la segunda mitad del XV.

También fue muy usada en Flandes y España, donde solía aparecer entre los gregüescos de manera tan obvia que ponía a menudo en ridículo a quien la usaba. En el cuadro el Triunfo de Maximiliano, abuelo de Carlos I de España, se observa cómo usaban la prenda novedosa los caballeros, algunos con la armadura puesta, en cuyo caso la bragueta era un estuche de hierro de interior acolchado que albergaba la masculinidad.

Francisco I de Francia parece que fue uno de los que mejor acogieron el invento, y tanto le satisfizo que mandó redactar leyes de etiqueta cortesana que tildaban de indecoroso y punible observar la regia bragueta siempre tan abultada, “marcando paquete” de manera artificial para halagar la vanidad del soberano.

La bragueta del rey francés era un estuche puntiagudo y holgado que alojaba el soberano miembro. Popularizó el término braguette el renacentista François Rabelais en Gargantúa y Pantagruel (1532), donde ironizó sobre las costumbres de su tiempo criticando en una sátira divertida a las clases sociales de finales de la Edad Media.

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Pero el triunfo de la bragueta es mucho más reciente: su consagración definitiva se dio durante el reinado del rey francés Luis Felipe (1830-1848). En aquel tiempo el pantalón masculino se abrió de frente con una hendidura vertical a la que se dio nombre de bragueta; era un diseño nuevo que determinó la moda (ver historia de la alta costura) del pantalón masculino hasta hoy.

El origen del término es el diminutivo de braca, voz procedente del galo antiguo, y se introdujo en el castellano hacia 1490 procedente del francés braies: pantalones usados por galos y germanos.

Antaño se dijo “meter a uno en bragueta” con el significado de meter a uno en cintura. En cuanto al término portañuela, hoy sinónimo de bragueta, se llamó así antaño a la tira de tela con que se tapa la abertura que tienen los calzones o pantalones en su parte delantera.

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