La evolución del mercado de las telecomunicaciones 📶 OMR Y OMV

Todos los que hemos vivido la transformación digital y tecnológica por la que ha pasado nuestro país en las últimas décadas, somos conscientes de que el mercado de las telecomunicaciones ha sido uno de los que más ha cambiado en los últimos 10 años, no digamos ya en los últimos 20. Fue allá por 2006, por ejemplo, donde empezaron a aparecer los OMV (Operador Móvil Virtual) frente a los OMR (Operador Móvil con Red).

Esta aparición marcó un antes y un después, pues comenzaron a surgir nuevas empresas que activaron la competencia dentro del sector ya que ofrecían los mismos servicios de telefonía, pero que no contaban con ni una sola antena, ni centrales ni cables, nada de infraestructura, sino que tenían que utilizar el de red de los operadores tradicionales, aquellos que sí tenían una red propia.

En España, aquellos que cuentan con red y que se conocer como OMR son Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo. Los tres primeros tienen cobertura en prácticamente todo el suelo nacional, mientras que Yoigo, para algunas zonas usa la infraestructura de Movistar.

A pesar de eso, se ha convertido en uno de las empresas que cuenta con la mejor cobertura al mejor precio. Las tarifas Yoigo no tienen competencia entre sus competidores, sobre todo las tarifas de contrato de Yoigo. Entra en este enlace y comprueba por ti mismo sus precios sin competencia.

Es por este motivo, que muchas veces cuando oímos hablar de un OMV, también se hace referencia a su proveedor de red, el OMR que le presta su infraestructura para poder ofrecer su servicio de telefonía.

Hoy podemos encontrar en España más de 30 OMVs, aunque han aparecido muchas más que han ido cerrando o fusionándose, pues la competencia es cada vez más alta.

Pero al final lo importante es el servicio que llega a los clientes y el precio que tienen que pagar por él, y en este sentido Yoigo tiene ventajas que otros no pueden igualar.

¿Cuáles son las ventajas que nos ofrecen las compañías tradicionales u OMRs?

Son muchos los motivos que lleva a los clientes a seguir confiando en las empresas de toda la vida, aquellas que cuentan con una infraestructura propia para dar sus servicios, pues inspiran a los consumidores más confianza y fiabilidad. Es por este motivo que se llevan la mayor parte del pastel en los contratos de servicios de telecomunicaciones.

Una de las ventajas que encuentran los usuarios es un fácil acceso a teléfonos de gama media y alta. Aunque ya los smartphones no se regalan, como ocurrían con los antiguos dispositivos hace unos años, sí que las grandes empresas, las OMRs, pueden ofrecer grandes descuentos al contratar una línea u opciones de financiación muy interesantes que atraen a todos aquellos que quieren renovar su móvil. En el caso de los operadores pequeños, no pueden ofrecer estas facilidades a sus clientes.

Los móviles más destacados del mercado, esos que todos queremos tener, cuentan actualmente entre 500 y 600 euros, y son muchos los consumidores que no pueden pagar eso, al menos no pueden hacerlo efectivo en un solo pago. Sin embargo, las grandes compañías les dan la posibilidad de pagarlos cómodamente a plazos junto con su cuota mensual de telefonía.

Otra de las innumerables ventajas de contar con los servicios de las empresas de telecomunicación tradicional son los paquetes convergentes, que ofrecen a los consumidores la posibilidad de unificar todos sus recibos en una sola factura, siendo mucho más barato que la suma de todos los costes que supondría contratarlos por separado. Así pueden tener en una sola factura, un pack con internet en casa, teléfono fijo, teléfono móvil (una o más líneas) y hasta televisión de pago.

No son pocos los que se han apuntado a estas ofertas y, además, todavía cuentan con un as más en la manga, la fibra óptica, cada vez más demandada y que los OMVs no pueden ofrecer.

En principio, la cobertura que ofrecen los OMR y los OMV debiera ser la misma al utilizar las mismas redes, sin embargo, existen motivos para ponerlo en duda. Por ejemplo, la tecnología 4G llegó a los OMVs dos años más tarde, y fue por exigencia de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La oferta de telecomunicaciones es enorme y son los propios consumidores lo que deberán decidir qué les conviene más, aunque la tendencia actual juega a favor los OMRs, que ofrecen una mayor sencillez, con los paquetes convergentes que nos permiten unificar todas las facturas en una, y nos inspiran más confianza.

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