El milenario placer de una taza de té

Una taza de este brebaje es símbolo de placer y relajamiento desde tiempos ancestrales. Todos los aromas de té y variantes pueden mezclarse con esencias, frutas, especias, hierbas, raíces y flores. Al tomarlo de esta manera es posible descubrir y disfrutar nuevos sabores y excitantes aromas, para de esta forma encontrar la mezcla más apropiada para cada gusto y cada persona.

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La segunda bebida más popular a nivel mundial

El fanning o té en polvo de bolsita que se compra en los supermercados es de menor calidad que el té en hebras, el cual es clasificado por sus hojas: partidas o enteras, con el que se puede disfrutar realmente un excelente té.

Relajar la mente, fortalecer el cuerpo y aumentar la energía son algunos de los beneficios que aportan los aromas de té. Durante miles de años ha sido reconocido como un relajante y muy utilizado como medicamento doméstico contra ciertas dolencias. En muchos países de Oriente forma parte de la cultura, y en sitios como Aromas de Té ofrecen diversas variedades y consejos sobre cómo tomarlos y disfrutarlos.

Camellia Sinensis es la planta de donde provienen y se procesa de cincos forma que han desarrollado más de 300 tipos de té. Aquí algunas variedades:

  • Té verde: no está fermentado. Regula los niveles de colesterol al beber 4 tazas diarias, elimina enfermedades cutáneas como la psoriasis, fortifica los huesos, combate el exceso de peso, minimiza las condiciones a sufrir problemas cardiovasculares y es muy adecuado para curar las heridas en la boca y eliminar el mal aliento, protegiendo la boca de las infecciones que provocan la inflamación de las encías.
  • Té blanco: Darjeeling blanco, Ceilán blanco y Bai Mu Dan son las más conocidas variedades. El té blanco estimula el sistema inmunológico, protegiendo de los virus, mejora el funcionamiento del sistema circulatorio, evita los riesgos de ataques al corazón, baja el nivel del colesterol malo LDL en la sangre, y es anticancerígeno por su contenido en catequinas, que son antioxidantes, eliminando toxinas y evitando que las células muten. Se aconseja tomarlo para evitar aumentar de peso.
  • Té rojo: es post fermentado. Aumenta las defensas, previene infecciones, acelera el metabolismo del hígado, estabiliza el ritmo cardíaco, disminuye el estrés, ayuda a bajar de peso y refuerza el sistema inmunológico y reduce el colesterol.
  • Té negro: se obtiene por proceso de oxidación. Aumenta la capacidad de atención y estimula el sistema nervioso, ayuda a que el colesterol bueno no se oxide, previene la formación de caries, protege el sistema cardiovascular y aporta un efecto de saciedad, por lo que es adecuado para las dietas. Su consumo en exceso cohíbe la absorción de vitamina B1 y de hierro.
  • El té oolong es conocido como té azul y su sabor es más suave que el negro. Es semi fermentado, con propiedades antioxidantes, por lo que es anticancerígeno.
  • El té de ginseng: la raíz de ginseng posee un sabor dulce y es muy refrescante al paladar. Calma el espíritu, elimina el miedo y es usualmente utilizado para equilibrar las energías Yin y Yang. Recomiendan tomarlo entre comidas o en ayunas, con miel natural o leche, y cuando se toma no ingerir ningún alimento ácido, como el vinagre, yogur, frutas o café una hora después o antes de haberlo ingerido, ya que es muy alcalino y pierde sus efectos cuando se pone en contacto con un elemento ácido.

Cómo preparar una perfecta taza de té negro

El té negro es el que más se ha difundido socialmente, ya que se ha vuelto obligado en las meriendas americanas y europeas. En tiendas especializadas puede adquirirse las mejores variedades y marcas del mercado.

Aquí la forma de preparar la taza perfecta según la Northumbria School of Life Sciences, quienes recomiendan esta preparación:

  1. Colocar el té negro dentro de una taza y verter 200 ml de agua hirviendo.
  2. Dejarlo asentar por unos 2 minutos.
  3. Extraer el té.
  4. Agregar 10 ml de leche.
  5. Tomar a los 6 minutos, cuando la taza tiene la óptima temperatura que son 60 grados centígrados (según el estudio, es cuando el sabor llega a su máxima expresión).

No se debe tomar junto con las comidas, sino una hora después o una hora antes, pues al ponerse en contacto con los alimentos interfiere en la digestión.

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