Cuidados de un gato 😻 Trucos y consejos básicos

Tener una o varias mascotas felinas es un placer, pero también conlleva una gran responsabilidad. Los cuidados básicos que los gatos necesitan son fundamentales para garantizar una vida plena de salud, alegría y bienestar de tu mascota. Por este motivo, en CurioSfera.com queremos explicarte cuáles son los principales cuidados de un gato. Tu minino te lo agradecerá con mucho amor. ¿Comenzamos?

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Índice de contenidos

Elección de un veterinario

Si ya eres propietario de un gato o piensas en tener uno, necesitas un veterinario cerca. Si tienes una mascota felina por primera vez o te has trasla­dado recientemente, lo primero que debes hacer es contactar con un veterinario o una clínica veterinaria.

debo llevar mi gato al veterinario

A veces el refugio, criador o el vendedor de tu animal de compañía podrá sugerirte un determina­do veterinario que ellos ya conozcan. Puedes también escoger un veterinario que viva cerca de tu ca­sa, o es posible que algún amigo o familiar te recomiende uno. Sea cual sea el modo de seleccionarlo, tendrás que hacerlo lo antes posible.

Si te sientes satisfecho con tu vete­rinario habitual, te conviene seguir con él durante toda la vida de tu gato, tal como harías con tu médico de cabecera. Esto es conveniente para ti y para tu mascota, porque el veterinario lle­gará a conocer a fondo el histo­rial médico personal de tu gato y porque podrás confiar en él en todo lo referente a la salud de su animal de compañía.

No trates de desempeñar el papel de tu veterinario; sus co­nocimientos generales de los síntomas pueden ser de gran ayuda para tu veterinario cuan­do esté tratando a tu gato y pue­den ser vitales en una situación de emergencia, pero no es sufi­ciente para permitirte reemplazar los cuidados de un veterinario con experiencia.

Conviene que sepas tanto como sea posible acerca de los cuidados de los gatos, pero comprueba que aprendes de fuentes fiables y pre­cisas. Un tratamiento incorrecto puede, en muchos casos, ser tan perjudicial como el trastorno que se trata de curar.

Saber qué hacer en caso de shock, enve­nenamiento, atropello o algo si­milar te permitirá proporcionar a tu gatito los cuidados necesa­rios mientras acudes al veterina­rio; en muchos casos, estos co­nocimientos pueden constituir la diferencia entre la supervivencia y la muerte de su mascota.

Pero re­cuerda siempre que estás complementando y no reempla­zando los cuidados del veterina­rio. Aprende todo lo que puedes acerca de los cuidados diarios de tu animal y de lo necesario para mantenerlo sano. Si tu gato llegara a enfermar, tu conoci­miento de los síntomas a medida que se desarrollan será de gran ayuda al veterinario cuando re­cete el tratamiento adecuado.

Archivo de documentación

Sea cuál sea la raza de gato que tengas o si es mezcla o criollo, deberías llevar un archivo de tu gato, en el que tendrás los do­cumentos de registro o inscrip­ción, fechas y resultados de va­cunaciones, tratamientos con vermífugos y análisis, fechas de las inyecciones de recuerdo y cualquier otra información mé­dica o relacionada con la crian­za y reproducción.

actualizar cartilla vacunaciones gato

Este sistema te permitirá hallar fácilmente cualquier información cuando la necesites y recordar cuándo hay que acudir al veterinario para las vacunaciones periódicas y otros tratamientos regulares.

Aunque no sea un pensa­miento agradable, si llegaras a fallecer, la persona o per­sonas que se hagan cargo de tus gatos sabrán proporcionar­les los cuidados y tratamientos adecuados. En la ficha de cada gato puedes indicar sus preferen­cias alimenticias, sus alergias y otras informaciones útiles que normalmente tendrías en tu memoria.

Por razones obvias, se recomienda tener siempre actualizado el registro de las vacunaciones. Todos tenemos muchas cosas en las que pensar; es menos fácil olvidar o ignorar algo si lo es­cribimos.

Alimentación

Los gatos deben recibir una dieta bien equilibrada abundante en proteínas. Muchos de los ali­mentos para gatos preparados comercialmente son completos en sí mismos. La base puede ser pescado, caza, carne de vacuno o carnes procedentes de órga­nos, y se agregan vitaminas y suplementos minerales.

cuidados dieta gato

Sin em­bargo, no todos los alimentos enlatados o envasados para gatos son completos, y tendrás que leer la etiqueta para saber si lo son o no. Las normas guber­namentales que controlan la in­dustria productora de alimentos para animales de compañía son estrictas, y sólo los productos que satisfacen todas las necesi­dades nutricionales del gato pue­den decirlo en el envase.

Verás que tu gato disfruta con una dieta variada. Idealmente, habría que darle piensos secos o gránulos y alimentos enlatado. La mayoría de los alimentos en­latados son completos y hay que dárselos al animal una vez por día. Los piensos secos suelen ser un producto favorito de la dieta de los felinos y ayudan a mantener los dientes del gato li­bres de sarro.

Aunque no es aconsejable, muchos propietarios también dan restos de su comida a su gato. Si no puedes resistir la tentación de dar algo de comida de humanos a tu mascota, ten mucho cuidado de no darle hue­sos de pollo o espinas de pesca­do, que se astillan fácilmente y que pueden clavarse en el esó­fago del animal.

Algunos de los alimentos para seres huma­nos favoritos de los gatos son la yema de huevo, la ensalada de huevos, el queso fresco, la le­che, el queso, el hígado, los ri­ñones, la carne de pollo, la car­ne de vacuno molida y cruda y los copos de cereales (sin azú­car) muy crujientes.

Tal vez ob­serves que a tu gato le encanta la leche, pero que le produce diarrea. No es aconsejable dar leche a los gatos, tan solo la leche para cachorros de gatos que puedes adquirir en tu veterinario, centros especializados o por internet.

No debes permitirse que el ali­mento fresco permanezca a tem­peratura ambiente el tiempo sufi­ciente como para que en él se desarrollen bacterias como la salmonella. Nunca dejes comida húmeda para tus gatos cuando salgas de viaje.

En ese caso, sólo debes darle piensos secos. Las moscas podrían poner huevos en la comida húmeda y al cabo de algunos días los huevos se transformarían en larvas.

Ocasionalmente tu gato pa­sará por períodos de inapeten­cia (ver por qué no come mi gato). Generalmente esto no es un motivo de preocupación y al ca­bo de uno o dos días el animal volverá a alimentarse normal­mente. Es posible que tu gato se haya comido una mosca, una cucaracha o algo parecido y se haya enfermado con el insectici­da que puede haber habido so­bre o dentro del bicho.

Otra posi­bilidad es que tu animalito se haya cansado de ciertos alimen­tos. Cambia un poco su dieta; prueba a darle otras marcas o variedades. Anota las cosas que a tu gato le gustan y las que no le gustan. Algunos gatos comen comida para perros, pero ciertas variedades pueden tener trozos demasiado grandes para que la mayoría de los gatos la puedan ingerir.

Si a tu gato le gusta la comida para perros, dásela de vez en cuando, como una golosi­na. Recuerda que las necesida­des dietéticas de un gato son di­ferentes de las de un perro, y que lo que es un alimento com­pleto para perros no lo es nece­sariamente para un gato. Es muy frecuente que durante los días calurosos de verano los ga­tos coman menos de lo usual. Éste es un comportamiento feli­no completamente normal, que es de prever.

La comida ha de darse a in­tervalos regulares. Si alimentas a tu gato dos veces por día, con­vendrá darle su alimento por la mañana y por la noche, de modo que coincida con tus propias co­midas. Puedes dejarle pienso se­co como golosina. Siempre tiene que haber agua disponible, y és­ta ha de cambiarse frecuente­mente.

Algunas personas propor­cionan a sus gatos un comedero comunitario; otras piensan que cada animal debería tener su pro­pio comedero. Algunos gatos en­gullen aprisa su comida, otros son remilgados para comer, y otros comen lenta pero decidida­mente. Un comedero individual permite que cada gato coma a su propio ritmo, cómodamente.

Los gatos comen hasta quedar satisfechos, aunque esto signifi­que dejar comida en el comede­ro. Los nuevos propietarios de gatos que antes tuvieron perros suelen sorprenderse por este comportamiento, porque los pe­rros comen hasta que no quede comida en el comedero.

Aunque es posible que veas que los gatos intercambian sus comede­ros durante la comida, cada uno comerá la cantidad adecuada si se les ha proporcionado comida suficiente. Las opiniones difieren en cuanto a la cantidad de ali­mento que es necesario propor­cionar a un gato.

Cuando tu gato haya alcanzado su tamaño de adulto, dale alimento suficiente para que mantenga su peso, es­tado y apetito. Si tu animal au­menta de peso, reduce la canti­dad de comida.

Antes de que tu gato haya alcanzado su tamaño de adulto, permítele comer todo lo que quiera, para que su es­queleto y sus músculos puedan desarrollarse adecuadamente. Si es evidente que tu gato joven (ver cómo alimentar a un gatito cachorro) come mucho más de lo que se­ría normal para su tamaño, es probable que tenga parásitos in­testinales (lombrices) y habrá que llevar una muestra fecal al veterinario para su análisis.

Algunas personas salan la co­mida de sus gatos durante el ve­rano para estimularlos a que be­ban más agua. Los gatos beben cuando tienen sed, y no es des­cabellado suponer que beben más cuando tienen calor. Parece superfluo salar su comida.

Es posible proporcionar líquido adi­cional en la dieta dándoles batidos de huevo, caldo de pollo o carne de vacuno. A la mayoría de los gatos les gustan estos alimentos y los aceptarán encantados si se les ofrecen.

Lo más importante que hay que recordar en relación con la dieta del gato es que ésta ha de consistir en alimentos comple­tos, equilibrados, y proporciona­dos regularmente. Si tu gato no puede digerir algo que le has da­do, probablemente lo vomitará de inmediato (ver por qué vomitan los gatos). Así te darás cuenta de las cosas que no de­bes darle.

Cada gato es un indivi­duo, y si bien algunos alimentos como el pollo, el hígado y los camarones les gustan a casi to­dos los gatos, es posible que el tuyo rechace algunos de ellos. Conoce qué le gusta a tu gato y varía su dieta con esos ali­mentos; seguro que los encon­trarás entre las muchas variedades completas y equilibradas disponibles en el mercado.

Cuidados externos

Los gatos requieres ciertos cuidados que se pueden denominar de “mantenimiento”. Es decir, que se han de realizar periódicamente para garantizar una salud adecuada de tu mascota felina. Vamos a ver los más importantes:

trabajos mantenimiento para gatos

Cepillado del gato

Tienes que acostumbrar al ga­to al uso de un cepillo o de cualquier utensilio que quieras emplear para el cuidado de su manto mientras es joven. Los gatitos no necesitan demasiados cuidados externos, pero si se los acostumbra a esta rutina mien­tras son aún pequeños, no se re­sistirán cuando sean mayores.

El cepillado del pelaje ha de ha­cerse regularmente y debería constituir una experiencia agra­dable tanto para el gato como para ti. Los cuidados periódicos del manto mantienen el pelaje libre de garrapatas y pulgas, evita que el pelaje se en­rede y apelmace y ayuda a re­mover la caspa que se desarro­lla a medida que el gato renueva la piel bajo el manto.

Dos veces al año, al prepararse para el in­vierno o para el verano, el gato mudará o espesará su pelaje. Esto se nota menos en los gatos que viven dentro de casas que en los que viven a la intemperie, pero no por ello deja de producir­se.

El cepillado remueve el exce­so de pelaje y en esas épocas habrá de hacerse diariamente; así se evita también la formación de bolas de pelo en el estómago del gato, causadas por la inges­tión de pelo cuando el gato se acicala a sí mismo.

Cortar las uñas

Hay que recortar las uñas de­lanteras cuando ello sea necesa­rio. Hay varios tipos de cortauñas adecuados; asegúrate de que tienes uno adecuado para gatos y no para perros. La fina lí­nea roja dentro de la uña (el “nervio”) señala el comienzo de un vaso sanguíneo. No lo cortes, porque sería muy doloroso para el gato.

Si no sabes cortar las uñas al gato, o si temes hacer­le daño, corta solamente el ex­tremo de la uña, donde ésta es más aguzada. Cuando lleves el gato al veterinario para que le ponga las primeras inyecciones o para un control, pídele que te enseñe a cortarle las uñas. Rara vez es necesario cortar las uñas de las patas posteriores, excepto antes de una exhibición.

Limpieza de la orejas

Ocasionalmente hay que lim­piar las orejas con algodón y aceite mineral. La acumulación de materia marrón en las orejas indica la presencia de ácaros que tienen que ser eliminados. Tu veterinario hará el primer tra­tamiento y le enseñará a realizar los subsiguientes cuidados pre­ventivos.

No introduzcas medici­nas ni objetos dentro del canal auditivo. Las orejas de los gatos son muy sensibles, y puedes cau­sar una lesión permanente si in­tenta hacer algo en este sentido.

Limpiar los ojos

Los ojos de los gatos no sue­len requerir cuidados especiales, a menos que estén enfermos. La materia que aparece diariamen­te en las comisuras suele lim­piarla el mismo gato, cuando se ha secado. Si tu gato es perezo­so para asearse los ojos, puedes limpiarlos con un trozo de papel higiénico.

Bañar al gato

La mejor regla con respecto a los baños es la siguiente: si el gato necesita un baño, báñalo. Pero debes tener en cuenta que el champú para los seres humanos es demasiado fuerte para los ga­tos (debes eplear uno de los champús pa­ra gatos que puede encontrar en su tienda de animales o por internet).

Lava a tu gato con agua tibia. Enjuagua muy bien para eliminar todo el ja­bón, evitando de este modo que la piel se reseque por la elimina­ción de los aceites naturales, y después sécalo bien para evitar que coja un resfriado.

Administración de medicamentos

Los gatos no suelen beber o comer alimentos a los que se ha agregado algún medicamento, por lo que es necesario que se­pas cómo dar una pastilla,cpíldora o unas gotas a tu gato.

consejos medicación gatos

La manera más simple de darles un medicamen­to líquido consiste en usar un cuentagotas de plástico (se re­comienda no usar un cuentago­tas de vidrio, que podría romper­se si el gato lo mordiera).

Pon el cuentagotas en una comisura de la boca y aprieta el bulbo sua­vemente de modo que el gato re­ciba una pequeña cantidad de medicamento que pueda engullir sin atragantarse. Repite la ope­ración tantas veces como sea necesario hasta que el animal haya ingerido la cantidad especi­ficada. Es posible que puedas darle el medicamento con una cucharilla de té, pero mu­chos gatos se resistirán a esto.

Hay varias maneras de dar píldoras a un gato; pero el más efectivo es sujetando bien al ga­to contra tu cuerpo y cójele la cabeza desde arriba. Con cuatro dedos a un lado de su cabeza y el pulgar al otro lado, ábrele el hocico e inclínale la cabeza ha­cia atrás.

Con tu mano libre lanza la píldora dentro del hocico, tan adentro como te sea posible. Ciérrale el hocico (esto lo obli­gará a tragar). Unas caricias, al­gunas palabras cariñosas y una golosina ayudarán al gato a re­cobrar su dignidad.

Es posible que te resulte más fácil darle una píldora recubierta con mantequi­lla o aceite de pescado o algo parecido; esto es especialmente útil cuando hay que dar al gato una cápsula de gran tamaño. Recuerda que cuanto más sua­ve pero eficiente seas, tanto más tolerable será la situación para ti y para el gato.

Tomar la temperatura del gato

Para comprobar la temperatura de un gato o saber si tiene fiebre, lubrica el extremo de un ter­mómetro rectal con vaselina. Coge la cola del gato cerca de la base y levántala suavemente pa­ra exponer el ano. Con tu mano libre inserta suavemente el ter­mómetro, unos 3 a 5 cm. Sujeta al gato y déjalo con el termómetro puesto durante unos tres minutos, para obtener una lectura pre­cisa.

consejos termómetro gatoPuedes que te parezcan los tres minutos más largos que habrás pasado con tu gato, especialmente si es la primera vez que lo haces. Permanece tranquilo y consuela al gato du­rante todo el tiempo, porque el animal no disfruta con esta operación.

Ten cuida­do de no tocar el extremo del ter­mómetro al retirarlo, porque po­dría alterarse la lectura. La temperatura normal de un gato es de unos 38,3 °C; una tempera­tura diferente indica una enferme­dad. Análogamente a lo que tienes que hacer cuando le des una píl­dora, ayuda al gato a recobrar su dignidad cuando hayas terminado.

Cuidados de los gatos viejos

Los gatos en­vejecen al igual que nosotros (ver cuántos años viven los gatos). Se calman, juegan me­nos que cuando jóvenes, duer­men más tiempo, tal vez se ponen más caprichosos para co­mer y ocasionalmente pueden te­ner “accidentes” con sus veji­gas. Al igual que sucede con los seres humanos, la duración de la vida de los felinos es variable, y algunos gatos envejecen más rápidamente que otros.

cómo cuidar un gato mayorEs muy di­fícil establecer con precisión cuál es la duración normal de la vida de un gato, pero puede afirmarse que es de ocho a quince años. Las posibilidades de una larga vi­da aumentan con los cuidados y la nutrición adecuados, y no es raro que algunos gatos lleguen a vivir hasta los dieciocho o los veinte años (especialmente si han pasado la vida dentro de ca­sa y no se les ha permitido vagar libremente).

Los éxitos en las investigacio­nes sobre nutrición y sobre el tratamiento de las enfermeda­des han ayudado enormemente a aumentar la longevidad de los gatos actuales. La negligencia, las enfermedades graves, la alimentación insuficiente y el aloja­miento deficiente son algunos de los factores que reducen la longevidad de nuestros gatos.

No hay razón, con la excepción de las enfermedades graves o de los accidentes, para que los gatos no puedan vivir unas vi­das largas y felices.

A medida que nuestros gatos envejecen pueden comenzar a tener problemas con el reuma­tismo, la artritis, las enfermeda­des cardíacas, la prostatitis o las infecciones renales, pero la medicina moderna ha hecho po­sible reducir los efectos debilita­dores de estas enfermedades.

Los gatos sordos, ciegos o par­cialmente ciegos pueden reque­rir cuidados algo más especia­les cuando envejecen, pero los cuidados adecuados y la consi­deración afectuosa de las nece­sidades de cualquier gato viejo (especialmente en lo referente al descanso, la reducción de los períodos dedicados al juego) deberían permitirle vivir cómo­damente su vida con nosotros.

Tatuaje

Tatuar a los gatos con el fin de identificarlos es una costum­bre relativamente reciente. Generalmente el tatuaje se hace (con agujas y tintas) en la parte interior de una oreja o en la zona de la ingle.

para que sirve el tatuaje de los gatos

Actualmente ninguna organización de registro de feli­nos penaliza en las exhibiciones a los gatos tatuados, aunque una de ellas, la CFA (Cat Fanciers Association), exige que el tatuaje no tenga más de 7 dígitos, no su­pere los 12,5 mm de altura, y que esté situado solamente en el interior del flanco izquierdo.

Así, sólo en las competiciones y exhi­biciones de la CFA se descalifica a los gatos con tatuajes en las orejas. Naturalmente, si tu gato va a ser un simple animal de compañía o un reproductor, el lu­gar en que haya sido tatuado no tiene importancia.

No todos los veterinarios ha­cen tatuajes, de modo que es posible que tengas que ha­cer averiguaciones antes de en­contrar uno que sí los haga. Conviene tatuar al gato cuando es aún joven.

Probablemente tengas que llevar tu gatito al consultorio del veterinario temprano por la mañana, y de­jarlo allí todo el día. El riesgo de infección a consecuencia del ta­tuaje es mínimo si el gato es ta­tuado correctamente por un ve­terinario experimentado.

La identificación por tatuaje es permanente, dura toda la vida de tu gato y permite identificar positivamente a tu gato si llega­ra a perderse o si fuera robado.

En muchos casos un criador venderá un gatito con una cláu­sula en el contrato de compra­venta que exija que en cierto momento sea castrado. Si el ga­to está tatuado, es fácil verificar con el veterinario si la castración se llevó a cabo en ese determi­nado animal. Los criadores también utilizan los tatuajes para identificar a miembros de dife­rentes camadas.

A medida que los gatos ad­quieren popularidad y aumentan de precio, es probable que el ta­tuaje se vaya difundiendo cada vez más.

Si deseas más consejos para cuidar a tu gato, te recomendamos que escuches el siguiente postcast donde expertos veterinarios te ofrecen tips o trucos para facilitarte esta labor:

¿Quieres saber más sobre gatos?

Te recordamos que este artículo es solamente informativo. En CurioSfera.com no realizamos diagnósticos ni recetamos tratamientos veterinarios. En caso de que tu mascota presente algún síntoma o malestar, tiene que visitar al veterinario rápidamente.

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