El teleférico y la sostenibilidad medioambiental

El teleférico es un ingenio que sirve para el transporte de personas y mercancías en zonas de alta montaña o con pronunciados desniveles. Dicho transporte se efectúa sobre vagonetas o cabinas que viajan suspendidas de un fuerte cable de acero.

Los teleféricos han supuesto un adelanto y una mejora para muchos habitantes de dichas zonas. Pero con el tiempo y en según qué parajes ha llegado a convertirse en un problema, debido a la masificación de turistas.

Vamos a ver primero qué es un teleférico (por si no lo conoces), y posteriormente, la problemática que en algunos lugares está suponiendo la facilidad de acceso a montañas de mucha altura.

Qué es un teleférico

Un teleférico consta de una estación de salida y otra de llegada, entre las que a veces hay otra estación intermedia. De una estación a la otra hay los siguientes cables:

Qué es un teleférico

  1. El cable portante, que sostiene el peso de la cabina y que debe ser no sólo potente, sino sin junturas, es decir, de una sola pieza
  2. El cable movible, que está enganchado a la cabina y la arrastra
  3. El cable de freno, que aguanta la cabina en caso de que el cable movible se rompa
  4. El cable de socorro, que en dicha circunstancia de ruptura, lleva la cabina hasta la estación.

El primer teleférico del mundo funcionó en España y fue el de San Sebastián, en 1907. En 1913 le siguió el que, en Italia, se construyó en Bolzano. Desde entonces ha prosperado mucho la técnica de dichas instalaciones, y hoy existen en todo el mundo verdaderas maravillas, como el que asciende al Mont Blanch.

Cómo funciona un teleférico

Si quieres saber cómo es el funcionamiento de los teleféricos, te recomendamos que veas el siguiente vídeo:

La masificación de las cumbres por el teleférico

No obstante, hay personas que no están de acuerdo sobre la necesidad y la oportunidad de hacer accesibles las montañas por medio de teleféricos. Su razonamiento es el siguiente:

Dicen que antiguamente, para subir a la cima de una montaña, era necesario trepar con las propias piernas, y si dicha montaña era muy alta o demasiado difícil respecto a las fuerzas humanas, se renunciaba la empresa.

Hoy, en cambio, los teleféricos descargan sobre cumbres antaño sólo frecuentadas por águilas y audaces trepadores, excursionistas provistos con todo tipo de enseres, familias numerosas que hacen su picnic abandonando botellas y desperdicios, niños que hacen rodar piedras montaña abajo v hordas de inconscientes que arrancan hasta la última flor.

La masificación de las cumbres por el teleferico

Tal vez te interese: cómo son las águilas.

Según algunas asociaciones que defienden el patrimonio natural, los teleféricos no sólo degradan la belleza salvaje de los lugares, sino que destruyen irreparablemente el significado de la montaña, su “valor moral”.

Es suficiente la figura casi invisible de un teleférico para transformar la noble cima de un monte en un mirador. El gran problema, no hay duda. ¿Es mejor dejar intactas las montañas para los pocos afortunados que consigan conquistarlas, o bien permitir a todos ascender a ellas a costa, sin embargo, de estropear irremediablemente las bellezas naturales?

Como quiera que sea, una opción podría ser limitar el número de teleféricos y evitar instalarlos en sitios donde fuera necesario talar anchos espacios de bosques.

¿Tú qué piensas? ¿Cuál es tu opinión?

Nota final

En CurioSfera.com esperamos este artículo llamado El teleférico y la sostenibilidad te haya agradado. Si quieres ver más artículos semejantes, puedes visitar nuestra categoría de ciencia. Del mismo modo, también puedes preguntar a nuestro buscador que encontrarás a continuación.

COMPARTIR

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here