Galgo afgano o lebrel afgano

Entre las características del galgo afgano que más sorprenden es la extraordinaria elegancia de su aspecto. Su carácter es reservado, independiente pero alegre, como sucede con casi todos los perros lebreles. Muestra un afecto y un apego muy especiales a su amo, aunque se mantiene distante con los extraños. En CurioSfera.com te explicamos TODO sobre la raza de perro afgano: temperamento, apariencia, salud, enfermedades, alimentación, cuidados e historia. Además de consejos para su compra o adopción, educación y adiestramiento. ¿Comenzamos?

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Índice de contenidos

Carácter del galgo afgano

cual es el carácter del galgo afganoTambién conocido como lebrel afgano, es un perro valiente y con mucho coraje, el galgo afgano se caracteriza por un temperamento que en ocasiones puede resultar indómito y algo desabrido, aunque tampoco exento de ternura y de carme.

Si bien es cierto que presenta un punto de independencia e incluso puede pasar por arisco, se trata de un animal con un carácter dulce, leal, afectuoso y sensible, con muy bajos niveles de dominancia en general, lo que lo hace ideal para integrarse en la familia.

Por encima de todo, gracias a su apariencia, a su porte y a la historia que le precede, de la que jamás podrá desprenderse, la raza posee un aire de dignidad y espiritualidad muy sugerentes. De hecho, algunos autores lo han descrito como “el rey de los perros” por su elegancia y majestuosidad.

qué temperamento tiene el galgo afgano

Es una de las razas caninas con más personalidad. Si no cuenta con el dueño adecuado, capaz de ejercer un liderazgo sólido y coherente, el galgo afgano se puede volver desobediente y arisco, y mostrar una tendencia muy marcada a tomar sus propias decisiones, lo cual dificulta mucho la convivencia,

Sin embargo, en buenas manos es un compañero agradable y afectuoso que establece una relación muy buena con su familia y no suele tener ningún problema con los niños, a pesar de lo cual conviene no dejarlo a solas con ellos sin un adulto responsable que vigile y pueda intervenir en el caso de que en algún momento al perro se le acabe la paciencia.

Con los extraños, en cambio, sí suele mostrar una personalidad un tanto distante, aunque sin mostrarse violento ni agresivo, a menos que esté sometido a una presión excesiva o que perciba que existe un peligro real para e o para su familia. En esos casos puede reaccionar enérgicamente y defender a los suyos o a sí mismo, de cualquier tipo de agresión.

cómo se comporta el galgo afganoComo galgo que es, el afgano es totalmente feliz cuando corre por el campo o caza, o incluso cuando participa en carreras con otros galgos. Pero se adapta bien a la vida en la ciudad y puede sentirse razonadamente bien tanto en un pequeño apartamento como en una gran casa de campo.

Sin embargo, aunque cuando está en el interior de la vivienda se muestra tranquilo y permanece casi todo el tiempo tendido a los pies de su dueño o en su sofá favorito, en cuanto sale al campo se transforma en un perro dinámico y muy activo que despliega todas sus habilidades y todo su repertorio de movimientos y de saltos, dando rienda suelta a su gran energía. Y es que esta raza, fuerte y atlética, necesita hacer ejercicio a diario, por lo que no resulta un buen perro para personas sedentarias.

Majestuoso y distante, está dotado de un carácter vigoroso y de una mirada penetrante. En definitiva, este hermoso animal, de fácil mantenimiento y actitud jovial y dinámica, se convierte, con una buena educación, en un compañero ideal del que su amo puede sentirse muy orgulloso.

qué personalidad tiene el galgo afgano

  • Energía: Se trata de un animal fuerte, atlético y enérgico, de movimientos potentes y veloces, que necesita hacer ejercicio todos los días.
  • Temperamento: es resistente, dominante, valiente y con un punto de independencia, pero leal y muy inteligente, por lo que aprende con rapidez.
  • Adaptabilidad: En el campo es una explosión de energía, pero se adapta muy bien a la vida en la ciudad o en un apartamento, donde se muestra tranquilo y encantado de tumbarse a los pies de su amo.
  • Sociabilidad: media/Alta. Aunque es afectuoso y dulce con los miembros de su familia, con los extraños se muestra arisco y distante, muy defensor de su territorio,
  • Salud: Se trata de una raza en general sana y robusta.
  • Longevidad: media/Alta. Vive una media de 10 a 15 años.
  • Utilidad: versátil. Es un perro de caza que se ha empleado en carreras y, sobre todo, para compañía.
  • Utilización: caza, carreras y compañía.

Características del galgo afgano

cuáles son las características del galgo afgano

Lo primero que llama la atención de las características del perro galgo afgano es su apariencia general, con una expresión oriental típica de la raza. Considerado un tesoro de la cinofilia mundial, es altivo y enigmático, constituye un verdadero placer para todos aquellos que lo contemplan.

La apariencia general de este galgo da una gran impresión de fuerza y nobleza, de poder y velocidad combinados, y lleva la cabeza en alto con altivez. En cuanto a sus características físicas:

El cuerpo de este perro lebrel está dotado de una anatomía espectacular, robusta y alargada, en el que destaca su hermoso manto de pelo largo y sedoso. El lomo es recto y ancho, el pecho es fuerte y profundo, y el vientre aparece levemente retraído.

rasgos físicos galgo afganoSu cabeza es de líneas bien esculpidas, delgada y larga, el cráneo es redondeado y se remata en un característico tupé. El hocico es largo, y la trufa, grande y negra o de color hígado.

Los ojos tienen el iris de color marrón, que cambia a dorado en los ejemplares con el manto claro. Se encuentran situados en una posición levemente oblicua.

Cuenta con unas orejas largas y se insertan bajas, en una posición muy hacia atrás. Caen bastante pegadas a la cabeza y están cubiertas de un pelo muy largo y sedoso.

Sus pies son grandes, con los dedos arqueados y las almohadillas sólidas y anchas. Están cubiertos de pelo grueso y largo. Los pies posteriores son más estrechos que los anteriores.

información galgo afganoLa cola es delgada y de longitud media; el pelo forma un fleco en la parte inferior. Se inserta a baja altura y forma una curva a modo de anillo abierto en su extremo.

El pelo del galgo afgano es un rasgo característico de la raza es el pelo largo y muy fino que cubre los costados y las extremidades, y que es mucho más corto en el lomo y en la cara.

Veamos con más detalle cómo es el galgo afgano y el estándar de la raza:

Estándar de la raza

cuál es el galgo afgano

  • Apariencia general: da la impresión de ser un perro muy fuerte y noble, pues suele llevar la cabeza en alto, con orgullo.
  • Tamaño y talla: muy grande
  • Altura de la cruz: entre 68 y 74 cm los machos y entre 63 y 69 cm las hembras
  • Peso: entre 25 y 30 kg los machos y entre 24 y 29 kg las hembras
  • Origen: Afganistán/ Patronazgo Reino Unido.
  • Otros nombres: Afghan Hound / Lévrier afghan / Afghanischer Windhund.
  • Cuerpo: de estructura rectangular.
  • Cabeza: no muy grande, es alargada, bien proporcionada, y la corona un característico tupé.lebrel afgano temperamento alegre
  • Cráneo: largo y de anchura media, presenta una protuberancia occipital bien señalada.
  • Hocico: es alargado y de líneas finas.
  • Trufa: generalmente es negra, y de color hígado en los perros de manto claro.
  • Ojos: suelen ser oscuros, aunque algunos perros tienen el iris dorado, se encuentra colocados en posición oblicua y su forma es casi triangular.
  • Orejas: se insertan bajas y muy hacia atrás, y caen muy pegadas a la cabeza. Están cubiertas de un pelo largo y sedoso.
  • Depresión naso-frontal (stop): presenta una transición suave.
  • Mandíbulas: son poderosas y presentan una mordida regular y completa en tijera, si bien algunos ejemplares cierran en pinza.
  • Cuello: es largo, fuerte y elegante, lo que favorece el porte altivo de la cabeza.
  • Pecho: es profundo y con las costillas algo arqueadas.
  • Espalda: es recta, musculosa y de longitud media. La grupa cae ligeramente y las caderas, prominentes, se presentan bien separadas.
  • Miembros anteriores: bien alineados con los hombros, son rectos y están provistos de una buena musculatura. Los hombros y omoplatos se inclinan hacia atrás y son largos, fuertes y musculosos. Sus brazos son largos y firmes.raza de perro galgo afgano
  • Miembros posteriores: son fuertes y están bien aplomados, con las piernas compactas y dotadas de buena musculatura, con los muslos relativamente más largos. Sus rodillas se presentan bien anguladas.
  • Pies: fuertes y muy grandes, están cubiertos de un pelo largo y denso. Los dedos están bien arqueados y las almohadillas se apoyan firmemente sobre el suelo. Los pies posteriores son largos pero menos anchos que los anteriores.
  • Cola: no es demasiado corta y está cubierta de pelo un tanto ralo; se inserta a baja altura y forma un anillo en el extremo.
  • Color: no existe un color que defina a la raza; de hecho, existen galgos afganos de todos los colores.

    galgo afgano variedades
    Colores del galgo afgano
  • Pelo: el pelaje es largo y fino sobre las costillas, en los miembros anteriores y posteriores y en los costados. En los perros adultos, desde los hombros hacia atrás y a lo largo del lomo se presenta corto y apretado. En la región facial es corto, mientras que en la frente y el cráneo se vuelve más largo y forma un marcado tupé, largo y sedoso. Las orejas y las extremidades están cubiertas de pelo.
  • Movimiento: se mueve con distinción, fluidez y elasticidad, con un estilo de gran elegancia.
  • Clasificación FCI: FCI nº 228. Grupo 10 – Lebreles. Sección1 – lebreles de pelo largo u ondulado.

Cachorros de galgo afgano

cachorro galgo afgano venta

Si está leyendo este artículo con información del galgo afgano, es muy posible que te estés planteando la adopción o compra de un chachorro de esta raza. Pero antes de que puedas tomar la gran decisión, existen una serie de aspectos que es bueno que conozcas.

Los cachorros de galgo afgano no presentan el largo pelaje típico de la raza, ya que empieza a crecer a partir del primer año de vida aproximadamente. En esta etapa se caracterizan por ser muy inquietos y juguetones.

Es muy importante iniciar el proceso de socialización de los pequeños cuanto antes (siempre con el permiso del veterinario). El animal debe acostumbrarse a la presencia de otros perro, mascotas, y estar en lugares diferentes rodeado de diferentes elementos y ruidos de la vida cotidiano.

perros amazonSolo de este modo evitaremos tener un perro de compañía miedoso, asustadizo o que no tolere la compañía de otros animales.

Para que este animal se muestre feliz, equilibrado y estable, necesita salir con frecuencia a terreno abierto, donde pueda dar rienda suelta a su exceso de energía. Por tanto no es recomendable para propietarios con una vida muy hogareña o sedentaria.

Historia y origen

lebrel afgano historiaComo en casi todas las razas de galgos, hay que rastrear el origen del galgo afgano en el antiguo Egipto o, en todo caso, en Asia Menor. Una antigua leyenda dice que el galgo afgano fue el perro elegido por Noé para sobrevivir al Diluvio Universal en su arca.

Durante muchos años fue el favorito de los reyes y solo se regalaba a personajes ilustres. Antes de 1930 era imposible sacar ejemplares de Afganistán, aunque fue conocido en Europa desde el siglo XIX por las obras y los relatos de los viajeros que frecuentaban aquel país, entonces perteneciente al Imperio Británico.

En 1907 la presentación de un ejemplar llamado Zardin en una exposición de Londres desató el interés por este hermoso animal. La raza fue reconocida por el Kennel Club inglés en 1925. En la década de 1960 se afianzó su popularidad mundial.

Éste es uno de los lebreles más desconocidos de su familia y, al mismo tiempo, el de origen más antiguo, pues se sabe que está relacionado con el perro saluki y que proviene de los perros de este tipo llegados a la zona procedentes de Persia.

lebrel afgano origenA lo largo de los años, la historia del galgo afgano estuvo cargada de misticismo y se lo mantuvo muy vinculado a las clases dominantes de su país de origen, pero cuando fue descubierto por los ingleses, éstos quedaron maravillados e hicieron todo lo posible por importar a su país aquel animal de espléndido pelaje, y de marcha y porte altivos y ligeros.

Dada su elegancia, pronto se convirtió en uno de los perros más populares del mundo y con más éxito en las exposiciones caninas.

Los galgos o lebreles forman parte de una de las familias caninas más antiguas e ilustres, pues se han encontrado restos arqueológicos de perros de características muy similares a los galgos actuales con más de 10.000 años de antigüedad, a pesar de que parece que la domesticación de dichos animales, que eran cazadores rápidos y ágiles, no se produjo hasta unos dos milenios más tarde.

La zona fundamental en el desarrollo de estos perros fue la región de Oriente Medio y parte de Asia Menor, a cuyas condiciones geográficas y climatológicas se adaptaron a la perfección los primeros lebreles y donde se ganaron el respeto y el cariño de los cazadores y de los miembros de las clases más altas de la sociedad.

Por otra parte, se conservan también restos egipcios de hace unos 6.000 años que muestran ejemplares de morfología muy parecida a los galgos actuales.

En cuanto al galgo afgano en concreto, su historia está plagada de mitos y leyendas que, aunque son difíciles de certificar científicamente, hacen aún más interesante, fascinante y hermosa la aproximación a esta raza tan especial.

Así, hay quien dice que los representantes de los cánidos en el Arca de Noé fueron precisamente una pareja de galgos afganos, algo que, como es evidente, no se puede probar, pero lo cierto es que desde tiempos inmemoriales este perro fue el favorito de los reyes y los grandes señores de Afganistán, y que su posesión estuvo reservada durante siglos a este tipo de propietarios, hasta el punto de que su crianza y su venta estaban prohibidas y se castigaban con penas que podían llegar hasta la muerte.

En consecuencia, el galgo afgano era considerado el regalo más valioso entre todos los presentes que se pudieran recibir por parte de los reyes y, lógicamente, sólo se obsequiaba con él a los invitados más ilustres.

En este sentido, ya en el siglo XX, este honor estuvo reservado a personajes de la talla de Indira Gandhi o el rey de Inglaterra, entre otros, y se cuenta que un grave incidente diplomático entre Afganistán y Turquía fue provocado precisamente por un embajador turco que recibió un ejemplar de color negro como agradecimiento a sus servicios y dedicación en Afganistán, y que a su vuelta a Estambul lo vendió al zoo de la ciudad, menospreciando así el altísimo valor que a este perro se le daba en su país de origen y, en consecuencia, las tradiciones y el honor afganos.

Las primeras representaciones de este can no llegaron a Europa hasta principios del siglo XIX y fue gracias a los grabados de algunas obras escritas por autores enviados a la zona, que por aquellos tiempos estaba bajo dominio de la Corona británica.

Así, por ejemplo, data de 1857 la obra Dogs: Their Origin and Varieties, de H, D. Richardson, en la que se citaba la existencia de un galgo diferente a todas las variedades conocidas hasta el momento, de color predominantemente dorado, cubierto de un pelo largo y sedoso, y con una cola muy particular, el cual, además, era de una gran talla, pues podía superar en ocasiones incluso los 80 centímetros.

Y, a principios del siglo XX, el reverendo Bush editó una enciclopedia canina en la que relataba que Persia y Sistán, una región fronteriza entre los actuales Irán y Afganistán, eran las zonas donde se podían encontrar estos galgos de largo pelaje de color leonado y con la cara negra.

De hecho, con anterioridad al año 1930 era casi imposible sacar ejemplares de esta raza de Afganistán, y las pocas personas que habían conseguido hacerlo fue corriendo un grave riesgo para su integridad física, como el comandante John Barff, quien se llevó a Inglaterra un ejemplar de la raza llamado Zardin, que fue el primer galgo afgano presentado en una exposición canina, en concreto en la celebrada en 1907 en el Palacio de Cristal de Londres.

Al parecer, también el general Mackenzie obtuvo a sus ejemplares Muckmul y Mooroo, con los que se retrató para el British Dog Magazine, pasándolos por la frontera hasta Rusia.

En realidad, gran parte de los primeros propietarios extranjeros de la raza y la mayoría de sus importadores hacia la metrópoli eran militares y altos funcionarios de la Corona de Inglaterra que sacaban a sus perros del país cuando emprendían su viaje de regreso a casa.

Este fue el caso de Mary Amps, casada con un oficial inglés, quien crió galgos afganos durante su estancia en Kabul bajo el afijo mítico de Ghazni. En realidad, los Amps fueron los pioneros en la cría y selección de esta raza bajo criterios propios de la cinofilia moderna, y por eso ejemplares como Sirdar of Ghazni y Khan of Ghazni están en la base de la mayoría de las líneas actuales.

La raza, por tanto, había tenido una presencia esporádica y testimonial fuera de Afganistán gracias a los perros que trajeron estos militares y diplomáticos, y además muchos de los ejemplares eran de una calidad y pureza dudosas.

Pero la gran revolución se produjo en 1907 con la presentación en la Exposición de Londres del ya mencionado galgo afgano del comandante Barff, Zardin, un perro de cinco años que causó un enorme revuelo entre los aficionados británicos y dejó luía huella muy profunda en los certámenes caninos de la época, pues ganaba allí donde se presentaba.

Como había sido adquirido siendo ya adulto, Zardin conservaba su carácter indómito y aguerrido, lo que, unido a su espectacular belleza, con un manto abundante y muy largo, y a su gran talla, lo convertían siempre en el centro de atención indiscutible.

Como la raza aún no estaba reconocida como tal, a Zardin se lo inscribía siempre dentro de la categoría de “otros galgos”, pero pronto se lo empezó a llamar «galgo afgano» en virtud de su origen.

Con el tiempo esta denominación quedó como la propia de la raza cuando hacia 1912 se redactó su estándar, para el cual fueron imprescindibles, precisamente, las fotos y descripciones realizadas de Zardin.

Dicho estándar fue reconocido oficialmente por el Kennel Club inglés en 1925, por lo que, a pesar de que la historia real de este can está ligada ancestralmente a la de una zona tan fascinante como Persia, la India y, sobre todo, Afganistán, su historia oficial como raza canina está muy conectada al Reino Unido y al trabajo llevado a cabo por los aficionados y criadores británicos.

Como sucedió con muchas otras razas caninas, la Primera Guerra Mundial supuso un duro golpe para la evolución y expansión de este perro, pero el periodo transcurrido entre la finalización de esta contienda y el inicio de la Segunda Guerra Mundial fue fundamental para el galgo afgano, pues surgió una interesante disputa que acabó beneficiando y enriqueciendo el estándar de la raza.

En efecto, en 1921 llegaron a Inglaterra Jean C. Mansony el comandante G. Bill-Murray acompañados de una docena de ejemplares procedentes de la antigua región de Beluchistán, repartida entre Irán, Pakistán y Afganistán, entre los cuales destacaba sobre todo la hermosa hembra bautizada Begún, de capa muy clara, a la que se había cruzado con otro perro mítico, Rajah, un gran cazador.

Ambos viajaron hasta el Reino Unido acompañados de ocho de sus cachorros y de otros dos ejemplares adquiridos por el comandante. Todos estos galgos llamaron enseguida la atención de los aficionados británicos porque eran de un tipo muy distinto al que se habían acostumbrado con Zardin, pues tenían menos pelo, una gran talla y una osamenta más reducida, por lo que diferían bastante del tipo descrito por el estándar recién adoptado.

Además, poco tiempo después también regresó a Inglaterra el matrimonio Amps con sus ejemplares del criadero Ghazni, y Mary Amps proclamó que el suyo era el tipo correcto de la raza demostrando la similitud existente entre el mítico Zardin y su famoso macho Sirdar of Ghazni.

La guerra estaba servida, así que muy pronto los seguidores del galgo afgano se dividieron en dos grupos: los partidarios de un tipo y los del otro, con constantes polémicas alimentadas por la prensa especializada de la época; incluso se llegó a crear un nuevo club que defendiera un tipo frente al otro.

Por suerte, la intervención del mismísimo Kennel Club consiguió que no se escindiera la raza, pero se inició entonces una carrera por ambos flancos para tratar de conseguir los mayores éxitos, una competencia que propició, de paso, que la raza ganara en popularidad y se convirtiera en una de las más celebradas en las exposiciones.

Luego, con el tiempo, ambas líneas empezaron a mezclarse y en pocos años se consiguió una unificación en el tipo que, finalmente, acabó resultando esencial y muy beneficiosa para el desarrollo internacional del galgo afgano.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial supuso un nuevo parón, pero después de la misma se retomó la crianza y en pocos años se alcanzó el nivel anterior e incluso se superó, pues logró su momento álgido muy pronto, en la década de 1960.

En la siguiente, en cambio, se empezó a notar un estancamiento y un descenso de la calidad de la crianza, que sólo se pudo solucionar a finales de ese siglo con la introducción en el Reino Unido de ejemplares importados de Estados Unidos, Escandinavia, Australia e incluso Sudamérica

En la actualidad, la raza cuenta con ejemplares de altísima calidad en todo el mundo y los focos más importantes de crianza se encuentran ubicados, además de en el Reino Unido, en Estados Unidos, España, Suecia, Chile y Australia Y, cómo no, los galgos afganos continúan triunfando en las exposiciones más importantes del mundo.

Educación y adiestramiento

cómo educar a un galgo afganoEn cuanto a cómo educar a un galgo afgano, es muy importante desarrollar un intenso trabajo de sociabilización ya desde que es un cachorro de pocas semanas, antes incluso de que abandone la casa del criador, para evitar que se convierta en un adulto demasiado tímido o temeroso.

Y en cuanto al adiestramiento, se trata de una raza que aprende deprisa, porque es muy inteligente, pero si se quieren obtener los mejores resultados es necesario contar con una persona que posea ciertos conocimientos acerca de la tenencia de lebreles y sea capaz de combinar en su justa medida firmeza y cariño.

Alimentación del lebrel afgano

qué come el galgo afgano

perros amazonEn cuanto a cómo alimentar a un galgo afgano, cabe destacar que pese a no ser una de las razas caninas más propensas a padecer obesidad, si no puede ejercitarse como es debido y lleva una vida sedentaria, puede ganar peso de modo indeseado.

Al ser un can muy activo, necesita tener una alimentación adecuada a su gasto de energía. En su dieta debe haber la suficiente cantidad de proteínas de alta calidad y grasas saludables que permitirán mantener su pelo, esqueleto y musculatura en perfectas condiciones.

Afortunadamente, en la actualidad es sencillo encontrar comida para galgos en las tiendas de animales especializadas, o también, se puede adquirir cómodamente a través de Internet.

Salud y enfermedades

galgo afgano enfermedadesLa actividad física es necesaria para que se mantenga sano y fuerte, aunque por lo general es un perro muy saludable y poco expuesto a afecciones de importancia que se puedan considerar como propias, salvo algunos posibles problemas de piel y de pelo, muchas veces relacionados con un régimen alimenticio inadecuado.

En todo caso, hay que prestar una atención especial a sus oídos (ver como limpiar las orejas a un perro), ya que sus orejas colgantes y bien cubiertas de pelo pueden dificultar la aireación del canal auditivo y propiciar la aparición de infecciones.

Los problemas de salud más frecuentes en el Galgo Afgano son:

  • Displasia de cadera (malformación de la articulación).
  • Es una raza de perro muy sensible a la anestesia, la cortisona y los tranquilizantes.

Cuidados específicos de la raza

cómo cuidar galgo afgano

El pelaje del galgo afgano, una de sus características más distintivas, es hermoso, abundante y largo, pero se puede convertir en un problema si no se lo cuida adecuadamente. Así, es importante conocer las técnicas básicas de mantenimiento para no tener problemas de nudos o incluso rotura del manto.

El cuidado del pelaje del galgo afgano depende en gran medida de la calidad del mismo (de la genética que condiciona su textura, calidad, abundancia y longitud), así como del estilo de vida de cada individuo concreto. Hasta el primer año de vida su mantenimiento es mínimo, pero a partir de esa edad el manto se hace más largo y abundante, por lo que hay que empezar a acostumbrar al animal a ciertos hábitos y rutinas de higiene y acicalado.

Baño

La frecuencia del baño depende sobre todo del estilo de vida que lleve el perro y de las actividades a las que se dedique habitualmente. Así, si acude a exposiciones o si sus dueños quieren tenerlo en plenitud de condiciones éste debe ser semanal, pero si se trata de un simple perro de familia la frecuencia se puede reducir a un baño mensual.

Es importante tener en cuenta que cuanto más frecuente sea el baño, menos necesario será el cepillado, que sirve para mantener el pelo suelto y libre de nudos, pero también es responsable de que se produzca una mayor caída y rotura del manto.

En todo caso, es fundamental utilizar siempre un champú adecuado al tipo de pelo del galgo afgano y emplear un acondicionador que proporcione al manto la soltura adecuada y evite la aparición de nudos.

Para la operación de secado del manto hay que usar un secador especial para perros y no dejar ningún resto de humedad, para evitar los posibles enredos.

Cepillado

cuidados pelo galgo afgano

perros amazonCepillar al galgo afgano es una labor que requiere bastante tiempo y paciencia. Es recomendable cepillarlo tres veces a la semana.

Lo más importante es no hacerlo nunca en seco, por lo que se recomienda rociar al perro con un producto humectante especial o bien pulverizar una mezcla de agua con unas gotas de aceite especial, ya que esto facilita mucho el trabajo y evita que el pelo se rompa.

En cuanto a los pases del cepillo, hay que realizarlos siempre de abajo hacia arriba, es decir, empezando por el pelo más cercano al cuerpo y trabajando por mechones, poco a poco.

Se aconseja utilizar un cepillo de púas metálicas con una base acolchada, para que, en el caso de encontrar un enredo, no se rompa. Una vez cepillados todos los mechones por separado, se puede pasar un peine metálico a lo largo de todo el manto para dejarlo completamente suelto y estirado.

Arreglo

El galgo afgano necesita poco arreglo específico y en principio debe ser lo más natural posible; el objetivo es quitar parte del pelo de las zonas del lomo, el cuello, la cola y la parte inferior de las patas delanteras. Y la mejor forma de arrancar este pelo sobrante es hacerlo con los dedos, para evitar que se rompa más de la cuenta.

Se debe empezar por el lomo, avanzando desde la cruz hacia la cola, y se sigue después hacia los marcados huesos ilíacos tan típicos de la raza. Después se continúa con el pelo de la cola, una zona en la que hay que proceder con mucha delicadeza porque es muy sensible. Finalmente, se igualan los flecos con unas tijeras.

El cuello, en principio, no debe tocarse, salvo que tenga mucho pelo, en cuyo caso se pueden descargar los laterales con la ayuda de los dedos. Por último, con la piedra pómez se puede conseguir un acabado natural.

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