Cómo es la gamuza o rebeco

Subiendo hasta las altas cimas, donde el bosque deja su lugar a los pastizales y las rocas, se puede encontrar uno de los más admirables y sorprendentes animales que pueblan la montaña: la gamuza. También conocida como rebeco (Rupicapra rupicapra).

El rebeco o gamuza es un animal donde se refleja la fuerza de la naturaleza, un desafío a las leyes del equilibrio y una prueba de hasta dónde llegan la resistencia y la adaptación de los seres vivientes.

Una gamuza es capaz de precipitarse a marcha desenfrenada por una inclinadísima pendiente de piedras agudas sin dar un solo paso en falso y sin que las piedras tengan tiempo de rodar entre sus patas y hacerla caer, gracias a la velocidad de su carrera.

Igualmente puede salvar, de un solo salto, despeñaderos de más de diez metros de anchura. Brinca hacia lo alto, sin tomar carrerilla, hasta cuatro metros de altura, y salta hacia abajo, en caso de necesidad, desde alturas de ocho metros, aterrizando tal vez sobre una roca puntiaguda donde le costaría esfuerzo a un hombre mantener el equilibrio.

También te puede interesar: características y comportamiento de la cabra montés.

Una de las características de las gamuzas o rebecos más extraordinarias son sus pezuñas. El borde exterior, con objeto de encontrar apoyo seguro sobre las rocas y los hielos, es agudo y cortante.

La planta de su pezuña o pie, en cambio, es mullida y elástica, capaz de adherirse con fuerza al suelo. Las uñas de los dedos posteriores, además, pueden alargarse y contraerse, aferrando como tenazas las más leves protuberancias de las rocas.

Gracias a estos perfeccionadísimos “instrumentos”, la gamuza o rebeco escala por las paredes rocosas y las cumbres de una forma asombrosa. Un escalador sin sus aparejos jamás lograría seguir a una gamuza por los repechos.

caracteristicas del rebeco o gamuza

Pero aún hay más: la anchura de sus pezuñas y sus dotes de equilibrio le permiten realizar, patinando, velocísimos descensos en la nieve.

Las gamuzas o rebecos, por la forma maciza de su cuerpo, la cola corta y el pelo áspero, recuerdan un poco a las cabras.

En verano tienen el pelaje rojizo en el dorso, blanco en el vientre y marrón oscuro en las patas.

En invierno, el pelaje es marrón oscuro, casi negro, encima, y debajo es blanco. En el lomo del macho hay una crin de pelo negro llamada “barba”.

La gamuza posee un olfato y un oído muy finos, pero su vista es mediocre: prácticamente no es capaz de distinguir la figura de un hombre inmóvil.

Las hembras y los jóvenes viven en rebaños de una treintena de ejemplares, mientras los viejos machos llevan una existencia solitaria.

Las gamuzas pacen de día, permaneciendo siempre muy atentas al peligro. A la mínima sospecha, el animal se pone alerta con las orejas tiesas, la mirada fija y las fosas nasales bien abiertas para olfatear al eventual enemigo.

Si el peligro es real, emite con la nariz un silbido agudo y prolongado. El animal que dirige el rebaño, que es siempre una hembra experta, golpea el suelo con las pezuñas: es la señal que ordena la huida. La hembra-guía se coloca en cabeza y le siguen después las demás hembras, las crías y, en último lugar, los jóvenes machos.

La gamuza habita en los Alpes, los Apeninos, los Pirineos y la cordillera Cantábrica, dentro del continente europeo. En Asia existe otra forma de gamuza, el achi, que se extiende por el Cáucaso y Asia Menor.

La piel del rebeco es muy apreciada, pues con ella se fabrican cueros de gran resistencia y calidad.

En CurioSfera esperamos que este artículo llamado Cómo es la gamuza haya satisfecho tu curiosidad. Puedes ver más artículos como este en nuestra sección de animales. Si lo prefieres, también puedes preguntar en el buscador que verás a continuación.

COMPARTIR

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here